Todo lo que debes saber sobre el Obelisco Buenos Aires

¿Por qué el Obelisco de Buenos Aires es una atracción imprescindible?

El Obelisco de Buenos Aires es más que un monumento; es el corazón emocional y geográfico de la ciudad. Situado en la intersección de la Avenida 9 de Julio, la más ancha del mundo, el Obelisco sitúa a los visitantes justo en la encrucijada de la vida cultural, política y social de Buenos Aires.

Los lugareños se reúnen aquí para celebrar victorias futbolísticas, fiestas nacionales y momentos históricos, transformando el espacio en un escenario vivo de expresión colectiva. Su ubicación tiene un inmenso valor histórico. Al fin y al cabo, aquí es donde se izó por primera vez la bandera argentina en 1812, cuatro años antes de que el país obtuviera la independencia, y este momento está inscrito en la fachada del Obelisco.

Su céntrica ubicación lo convierte en un punto de partida ideal para explorar barrios cercanos como el Microcentro, San Nicolás y el Teatro Colón. Tanto si lo visitas de día para admirar sus limpias líneas arquitectónicas como de noche, cuando resplandece en el perfil urbano, el Obelisco transmite una poderosa sensación de lugar.

El Obelisco es un gran primer punto de referencia de Buenos Aires que debes conocer durante tu visita a Buenos Aires. Te da una idea del trazado de la ciudad y te permite ver algunos de sus monumentos más notables.

¿Qué ver en el Obelisco de Buenos Aires?

Obelisco de Buenos Aires with surrounding buildings at sunset.
Aerial view of Obelisco de Buenos Aires and Plaza de la República, Buenos Aires, Argentina.
View from Obelisco de Buenos Aires overlooking Avenida 9 de Julio, Argentina.
Obelisco in Buenos Aires with surrounding cityscape and colorful flowers in the foreground.
Night aerial view of the Obelisk of Buenos Aires in Plaza de la República, Argentina.
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La estructura del Obelisco

El imponente monumento de piedra blanca se eleva más de 67,5 metros, creando un llamativo contraste vertical con las avenidas y edificios históricos circundantes. Se eleva espectacularmente desde la Avenida 9 de Julio, rodeada de tráfico fluido, teatros, oficinas y la inconfundible energía urbana de la ciudad.

Plaza de la República

La plaza que rodea el Obelisco sirve de espacio urbano abierto donde los lugareños se reúnen, protestan, celebran y transcurren su vida cotidiana.

Vistas de la Avenida 9 de Julio

Desde la base del Obelisco, los visitantes disfrutan de amplias vistas de la avenida más ancha del mundo, enmarcada por teatros, oficinas y monumentos culturales. Incluso puedes divisarlo desde la cima de la torre, en dirección este-oeste.

Inscripciones conmemorativas

Las inscripciones del monumento marcan momentos clave de la historia argentina, como el primer izado de la bandera nacional en Buenos Aires en 1812.

La iluminación nocturna del Obelisco

Por la noche, el Obelisco brilla con una iluminación dinámica durante las celebraciones nacionales, conciertos y conmemoraciones, creando un llamativo punto focal visual.

Breve historia del Obelisco de Buenos Aires

El Obelisco de Buenos Aires se inauguró el 23 de mayo de 1936, en el marco de las celebraciones de los 400 años de la fundación de la ciudad. El lugar tiene importancia histórica, ya que fue cerca de este lugar donde se izó por primera vez, en 1812, la bandera nacional de Argentina, tal como la conocemos hoy.

Inicialmente controvertido por su aspecto moderno y su coste, el monumento se convirtió rápidamente en un rasgo definitorio de la ciudad. A lo largo de las décadas, se transformó en un poderoso símbolo de Buenos Aires, testigo de manifestaciones políticas, movimientos culturales y celebraciones históricas.

Hoy en día, el Obelisco es a la vez un recuerdo del pasado de la ciudad y una presencia constante en su identidad contemporánea. Las cuatro fachadas presentan inscripciones que sirven de recordatorio de momentos clave en la evolución de la ciudad, tanto antes como después de la independencia.

¿Quién construyó el Obelisco de Buenos Aires?

El arquitecto argentino Alberto Prebisch diseñó el Obelisco de Buenos Aires. Pionero del modernismo en Argentina, Prebisch apostó por una estructura audaz y minimalista que reflejara el progreso y la transformación urbana. De hecho, la torre fue construida en sólo 31 días por 157 obreros que trabajaron a velocidades monumentales para lograr esta hazaña.

Arquitectura del Obelisco de Buenos Aires

El Obelisco de Buenos Aires refleja la arquitectura modernista de principios del siglo XX, haciendo hincapié en la simplicidad, la escala y el simbolismo por encima de la ornamentación. Construido con hormigón armado y revestido de piedra blanca, el monumento se eleva unos 67,5 metros con una estrecha forma piramidal.

Sus líneas limpias y la falta de detalles decorativos eran deliberadas, en consonancia con los ideales modernistas de funcionalidad y claridad. Una estrecha escalera interior conduce a la cima, aunque el acceso público sigue estando restringido.

La verticalidad del monumento contrasta fuertemente con la expansión horizontal de la Avenida 9 de Julio, reforzando su papel de ancla visual dentro del paisaje urbano.

Preguntas frecuentes sobre el Obelisco de Buenos Aires

El Obelisco se construyó en 1936 en sólo 31 días, todo gracias al duro trabajo de 157 obreros. Su posición prominente crea un ancla visual inigualable en el centro de la ciudad.